sábado, 11 de agosto de 2012

Jacek Yerka ( II )




Segunda entrada de este pintor que sigue fiel a su imaginación y fantasía desbordante, donde el protagonista no es el ser humano; es la situación fantástica, el juego del desconcierto y la sorpresa creativa, el afán por sorprender con narraciones de mundos oníricos, algo rígidos y quizá demasiado controlados, admiro la técnica y la paciencia de esta clase de pintores, muchos son de la opinión que el arte radica en la originalidad y caen en la trampa. Personalmente me atrae más la espontaneidad en la ejecución. Con toda la humildad del mundo posible, creo que importa un rábano el motivo por el cual se decanta el pintor, puede ser una simple flor o una intrincada historia de personajes indefinidos en mundos irreales. Lo importante es la forma. Es el lenguaje que utilizamos, si somos endiabladamente retorcidos o diáfanos, si queremos llegar a muchos o a unos pocos, ahí radica el estilo y la personalidad que se refleja de una manera clara en la obra de un artista. Luego por supuesto está nuestra afinidad personal condicionada por muchos elementos vivenciales.




Producción ilegal de luz




Avenida del tiempo




Baño oceánico




Presa de la Biblia




El soneto




Cuenco lleno




Jardín de jardines




Jardín krysia




Las cuatro estaciones




Nueva Era en Manhattan




Ola invernal




Marea




Tres estaciones




Placer del dragón




Casa en la fuente




Sierra telegráfica




Lección de natación




Nosotros los peces


Jacek Yerka nació en Toruń, Polonia, en 1952. Nació en una familia artística con sus padres graduados de una Academia de Bellas Artes local. Sus primeros recuerdos fueron de pinturas, tintas, papel, caucho y pinceles. Como un niño, Yerka le encantaba dibujar y hacer esculturas. Odiaba jugar fuera y prefería sentarse con un lápiz; crear y explorar su propio mundo. Esta diferencia con los otros niños en su escuela primaria le llevó a problemas sociales con sus compañeros y Yerka describe su vida de la escuela primaria como una "gris, a veces horrorosa realidad".
 Yerka nunca había tenido la intención de ser un artista como sus padres y estaba considerando la posibilidad de hacer astronomía o medicina. Sin embargo, un año antes de su examen final, se decidió por primera vez tratar de trabajar con pintura, que provocó su decisión de estudiar arte y diseño gráfico en su lugar. Según Yerka, durante su período de estudios en la Academia fue presionado por sus instructores para evitar detalle y realismo en favor de la moda de la época - pero no cejó, adhiriéndose a la meticulosa técnica flamenca clásica que todavía caracteriza su obra.
Se graduó de la Facultad de Bellas Artes en la Universidad Nicolás Copérnico de Toruń, especializada en grabado.
Yerka comenzó a trabajar a tiempo completo como artista en 1980. Tuvo varios contratos con galerias en Varsovia. Tuvo a Hieronymus Bosch, Pieter Bruegel, Cagliostro, Jan van Eyck y Hugo van der Goes como influencia formativa de su trabajo. 







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