miércoles, 18 de enero de 2017

Joël Loránd - dibujo, acuarela, art-brut









Nací en París en 1962 no lejos de la Torre Eiffel, no sé quién es mi padre lo que quizá explica por qué siempre he tenido una cierta fragilidad e inestabilidad psicológica. Mi madre era una criada para una familia parisina, habiendo dejado su Bretaña natal en busca de trabajo. Empecé a dibujar a la edad de unos 8 o 9 años de edad, me gustaba estar solo con sólo mis lápices y hojas de papel en blanco. Más tarde quise ir a la academia de bellas artes, pero por desgracia esto no fue posible, sin embargo superé este contratiempo al optar por ser un pastelero, que de hecho es una profesión emocionante y creativa y que he seguido durante 19 años desde 1978 hasta 1997. Durante estos años, no hice ningún dibujo y fue entonces, dos meses antes del nacimiento de mi hijo que, sin ningún entrenamiento formal una vez más tomé mis lápices y reanudé el proceso creativo; sin duda porque yo también tenía que dar a luz algo. 

Para empezar no era más que un hobby, sólo para mi propio placer, pero luego las cosas empezaron a cambiar. Después de haber terminado mi jornada de trabajo estaba totalmente poseido por la necesidad de crear. Era vital que me conviertiera en 'un artista' para que algo de mí quedara después de mi muerte. Así que decidí dejar mi trabajo no sólo, sino también París e ir a vivir en el campo con mi pequeña familia. Todo fue bien hasta que conocí a un artista local, un profesor en el Colegio de Arte en Le Mans, quien al ver mi trabajo lo criticó sin piedad lo que me llevó a una depresión severa a través de los años 2000 y 2001. Un tratamiento médico siguió, antidepresivos y contra -psicóticos, lo que originó la destrucción de gran parte de mi trabajo. Después de este episodio empecé desde cero y comencé a producir los dibujos que se conocen. 



¿Quién soy? ciertamente alguien frágil, profundamente melancólico; alegre un solo día abatido el siguiente, a veces incluso agresivo hacia las personas. Sin embargo por lo general soy una persona bastante agradable, pero un poco antisocial cuando me enfrentan a demasiada gente, cuando me siento a disgusto y estoy incómodo me vuelvo extremadamente tímido. De hecho, incluso cuando era un adolescente tenía ataques de pánico cuando estaba en una multitud y luego tenía que tomar antidepresivos. Siempre me he sentido atraído por algo extraño; mi madre me dice tal como un niño me sentía atraído por aquellos que se encuentran al margen de la sociedad, vagabundos, inadaptados, etc. Desde pequeño siempre he amado la atmósfera en los cementerios, el suave silencio de la muerte y todos esos fantasmas errantes. 

Realmente creo que un poder superior me ha dado una fuerza real, que poseen todos los verdaderos artistas, una fuerza que puede influir sobre la materia haciéndola pasar desde el mundo invisible al mundo visible. Una fuerza metafísica entre los muertos y los vivos. Es como una droga y uno no puede escapar ileso. 
Una vez pregunté a un psicoanalista que tenía una de mis pinturas si pensaba que yo estaba loco. Él contestó que no estaba loco, que simplemente me había abierto una puerta en mi subconsciente, tal vez las famosas puertas de la percepción? Pase lo que pase voy a ir hasta el final de mi búsqueda.

Joël Loránd 

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