martes, 14 de junio de 2016

Quimeras - escultura, arquitectura









La iglesia Nuestra Señora de Dijon (en francés, église Notre-Dame de Dijon) es una iglesia medieval francesa, considerada una obra maestra de la arquitectura gótica del siglo XIII que se encuentra en el corazón de las 97 hectáreas del sector protegido de Dijon, inscrito desde el 4 de julio de 2015 como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO como parte del viñedo de Borgoña. La iglesia se alza en la plaza de Notre-Dame, cerca del Palacio de los duques y de los Estados de Borgoña. Se estima que el edificio actual fue construido desde 1229 hasta alrededor de 1250. La iglesia fue clasificada como monumento histórico de Francia por la lista de año 1840. 



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Es un error extendido llamar gárgolas a cualesquier figuras grotescas o monstruosas contenidas en iglesias medievales; sólo se pueden calificar como gárgolas las que sirven para evacuar el agua de lluvia de los tejados. Las figuras más o menos monstruosas de función puramente decorativa deben ser denominadas quimeras, y no gárgolas. Hay dos teorías de su significado: Representan a un demonio huyendo de la iglesia o una especie de espantapájaros para ahuyentar a los espíritus malignos. Probablemente, tenían la función simbólica de proteger el templo y asustar a los pecadores. La iglesia Nuestra Señora de Dijon tiene cincuenta y un quimeras en la fachada occidental. La iglesia tiene gárgolas reales en los muros canalón y en el ábside.

Según la historia narrada por el monje Étienne de Bourbon, las quimeras originales fueron retiradas poco tiempo después de ser colocadas: se desmontaron alrededor de 1240, a raíz de un accidente mortal. El hecho fue que un usurero encontró la muerte en la plaza de la iglesia mientras acudía a casarse, después de que una de las figuras de piedra, que representaba casualmente a un usurero, se desplomase sobre él, matándolo instantáneamente. Los cofrades de la víctima habrían solicitado entonces la destrucción de todas las quimeras de la fachada. Esto no era realmente más que una leyenda inventada por un predicador para ilustrar el pecado de la avaricia. De hecho, las figuras que amenazaban con caer fueron retiradas por razones de seguridad. Sólo permaneció, como testigo, la de la parte superior derecha hasta la década de 1960, cuando fue remplazada. Algunos grabados del siglo XIX no la representan, pero se aprecia en fotografías tomadas antes de 1880. 

Las quimeras que actualmente adornan la fachada, y que representan seres humanos, animales y monstruos, se realizaron desde 1880 hasta 1882, durante la restauración de la iglesia. Los archivos dan fe de que son obra de siete escultores parisinos Chapot, Corbel, Pascal y Thiebault Tournier.

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Selección






























































































































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