viernes, 13 de abril de 2012

C.W. Gluck





Christoph Willibald Gluck (retrato por Joseph Duplessis en 1775)


Christoph Willibald Ritter von Gluck, compositor alemán de origen germano-bohemio, nacido en Erasbach, actual Alemania, el 2 de julio de 1714 y fallecido en Viena el 15 de noviembre de 1787. En 1736 el príncipe Lobkowitz tomó a Gluck a su servicio en Viena y un año después el príncipe Melzi se lo llevó consigo a Milán (Italia), donde recibió lecciones de composición de Giovanni Battista Sammartini. Fruto de estas enseñanzas fue su primera ópera seria, Artajerjes, estrenada en Milán en 1741, según el estilo italiano entonces imperante. Dado el éxito alcanzado, Gluck dio a la escena nuevos títulos, entre ellos Il Tigrane (1743), Semíramis reconocida (1748) en Viena, La clemencia de Tito (1752) y La Cinesi (1754). Ninguno de ellos dejaba entrever las innovaciones que le harían célebre, antes al contrario se adaptaban plenamente a las convenciones formales de la ópera seria.

Determinante en su posterior evolución fue el conocimiento de la ópera francesa, la tragédie-lyrique de Jean Baptiste Lully y Jean Philippe Rameau, que tuvo oportunidad de estudiar en Viena. Influido por ella dio a conocer en 1761 el ballet Don Juan y la ópera Orfeo y Eurídice (1762), con libreto de su colaborador Raniero di Calzabigi. Esta reforma, sistematizada con detalle en el prólogo de su posterior trabajo, Alceste (1767), intentaba devolver a la ópera el espíritu de la tragedia griega.

Gluck eliminó el aria da capo, adecuó las voces a los personajes, sustituyó los recitativos secchi por otros acompañados por la orquesta, a la que enriqueció en efectivos y otorgó un mayor protagonismo, y difuminó las diferencias entre estos recitativos y las arias. El resultado fueron unas obras en las que devolvía a la ópera su contenido teatral, perdido en el Barroco.


De su óprera Orfeo ed Euridice, 1762 (Estrenada en París el 2 de agosto de 1774) 
un precioso fragmento por Renata Pokupic






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada